¿Cómo saber si un adolescente tiene problemas?

Hemos presenciado en forma continua como nuestros hijos recurren con frecuencia al método de ocultar su abatimiento interior por medio de algunas estridentes bromas o asegurando con convicción que todo va bien y que no necesitan ayuda en los diversos entornos de su vida, sin embargo, cuando contamos con pruebas evidentes de que esto no es así y aún más, estamos plenamente convencidos de que los elementos con que contamos son verdaderos porque nos lo dice el corazón que algo pasa con el joven y que a pesar de los intentos de acercarnos a él, estos son infructuosos y sólo causan mayor división y distanciamiento.

En estas situaciones, debemos valorar si nuestro hijo esta enfrentándose a los trastornos de conducta adolescente caracterizados por arrastrar a los jóvenes siempre hacia tendencias negativas donde van a estar entre dos extremos del comportamiento, algunas veces mostrándose tímido y miedoso y otras comportándose de modo duro e irónico, en algunos instantes presenciamos como se mezcla el frío y el fuego uno con otro, silban, echan vapor y chocan mutuamente una y otra vez y en esta terrible confusión, ya podemos tener la seguridad que el joven se encuentra adoleciendo de trastornos de conducta adolescente y el único remedio que podrá devolverle su salud anímica y conductual es el control psicológico regular que con sus tratamientos puestos en práctica colaboran en grado enorme a la prevención de violencia en adolescentes.

Conociendo el verdadero trasfondo de las situaciones agobiantes por las cuales esta transitando el joven y que afecta su comportamiento, rendimiento y adaptabilidad, vamos a determinar la puerta de salida que nos lleva nuevamente a estabilizar la psiquis y el comportamiento del adolescente, siendo fundamentales para el logro de este objetivo las técnicas psicológicas que emplea el profesional médico como herramientas para la prevención de violencia en adolescente.